De doctrinas y más

 

old-phots-in-a-brown-box-3234896

En los años 40, una tarde, mi tía Carmen y sus amigas cogieron los pantalones y las bicicletas de sus hermanos. Llevaban en los bolsillos unos cigarrillos del estanco ya que, una de ellas, era la sobrina de la estanquera y se los había cogido. Así, se fueron al rio y se hicieron unas fotos. Las consecuencias no tardaron, fueron desterradas del pueblo 15 días por el cura  que, aprovechó el púlpito para criticarlas con dureza y además exigirles la quema de  todas las fotos. Es un ejemplo claro de adoctrinamiento, entendido como dar instrucciones a alguien sobre cómo tiene que comportarse u obrar, que, en aquel contexto, el de un pueblo pequeño al norte de Burgos, se vivió como natural.

En los 50 llegaron al pueblo de mi suegra en Navarra, las medias sin costura trasera. El cura, que no podía comprobar visualmente que las mujeres llevaran medias en la iglesia, les tocaba las piernas antes de entrar, para cerciorarse de que no iban sin cubrir.

Ni mi tía ni mi suegra tuvieron a quien acudir, a quien quejarse, con quien contrastar si estaban siendo víctimas de un adoctrinamiento.

Hoy, sin embargo, nuestro país cuenta con un teléfono de atención a las víctimas del adoctrinamiento de género. Ese teléfono podría tener miles de llamadas de mujeres que, como mi  tía y mi suegra, fueron adoctrinadas en cómo debían de comportarse y obrar las mujeres, que no los hombres. Yo también podría llamar para contar cuanto me negaron de mi misma por ser una niña, una joven, del género femenino.

Pero la mujer que soy, ha visto a una generación de mujeres ir a la universidad, ganarse el pan, hacerse un hueco en un mundo de dominio masculino, demostrar hasta la saciedad que son, somos, igualmente capaces según nuestros dones de desempeñar cualquier trabajo. Por eso, esos dos extremos son alambradas de espinos que solo producen dolor. Entonces y hoy.

El objetivo es siempre ganar partidarios. A cualquier precio. Que poco empeño en persuadir, en invitar, en convencer, en dar ejemplo. Y qué empeño en estar en posesión de la verdad. En los años 40, 50 y 60 no había otra cosa. Pero hoy, estamos en el momento de la pluralidad. El mundo es plural y diverso, las personas somos plurales y diversas. Y esa es la riqueza de la humanidad. Riqueza de pensamiento también, que ha hecho y hace avanzar a esta humanidad.

A veces se la llama ideología, mundo de las ideas, lo que piensan las personas. Y en esta ideología de género que dicen, encuentro el mismo latir, el mismo aliento que la ideología de las sufragistas, o la ideología de los derechos civiles de la población de raza negra en los EEUU, o la ideología de la lucha obrera, o la ideología abolicionista de la esclavitud… y así me remontaría siglos atrás hasta Jesús de Nazaret, cuya ideología le llevó a la cruz.

Qué nos diría Jesús hoy. Lo sé: “venid aquí benditos y benditas de mi padre porque…..” En el juicio a las naciones no hay nada más. Nada sobre quien tienes que ser o a que género pertenecer. Todo sobre cómo vivir de acuerdo a la construcción del Reino.

Si pudiéramos caminar en espíritu y verdad, estaríamos codo a codo con la pluralidad que es el ser humano, sin juzgar.

 

Mabel Ruiz

 

Según la RAE adoctrinar es:

Enseñar los principios de una determinada creencia o doctrina, especialmente con la intención de ganar partidarios.

Dar instrucciones a alguien sobre cómo tiene que comportarse u obrar.

El adoctrinamiento, es el conjunto de medidas y prácticas educativas y de propaganda encaminadas a inculcar determinados valores o formas de pensar en los sujetos a los que van dirigidas.​

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s